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Primavera 2004 Tabula de Contenido
English version of this article (Versión Inglesa)

Cinco fases del tratamiento educativo usado en el aprendizaje activo. Basado en extractos de Are you Blind?, de la Dra. Lilli Nielsen

Por Kate Moss, especialista en educación, Texas Deafblind Outreach

Resumen: Este artículo comparte información del libro de la Dra Lilli Nielsen Are you Blind? (“¿Eres ciego?”). Se concentra en cinco fases de los enfoques educativos que los profesores deben usar al trabajar con los niños si están utilizando la teoría del aprendizaje activo.

Palabras clave: Programación, ciego, sordo, aprendizaje activo, Lilli Nielsen.

La Dra. Lilli Nielsen es la autora de varios libros que examinan la forma en que los niños con impedimentos visuales aprenden, especialmente aquellos que presentan otras discapacidades. Durante un período de más de veinte años ha desarrollado su enfoque para trabajar con estos niños, que se denomina “aprendizaje activo”. Esta forma de abordar el tema se basa en la idea de que los niños aprenden exclusivamente realizando acciones más o menos hasta la etapa del desarrollo de los tres años de edad. Las acciones de examinar y experimentar con objetos usando su cuerpo es la base para el desarrollo de las habilidades cognitivas, motoras, de resolución de problemas y sociales. Ella piensa que nuestro rol al ayudar a los niños a aprender es crear ambientes basados en habilidades que el niño ya posee e incentivarlo a usar su cuerpo y su mente para realizar tareas de más alto nivel. En su libro Are you Blind? esta profesional discute cinco fases del tratamiento educativo que deben usar los profesores al trabajar con los niños. Este artículo examinará estas cinco fases y compartirá algunos de los aspectos destacados en este libro.

Es importante considerar que antes de empezar a trabajar con cualquier niño o niña, es necesario realizar una completa evaluación de sus habilidades y desarrollo emocional, para saber dónde comenzar. Si usted comienza en un nivel demasiado alto, probablemente hará que el niño se frustre, y si comienza en un nivel demasiado bajo, corre el riesgo de que el niño pierda el interés y la motivación. La Dra. Nielsen ha desarrollado una herramienta sumamente completa de evaluación, el llamado “Esquema funcional” (Functional Scheme), Nielsen, 2000, y un currículum para ayudar a los profesores denominado FIELA currículum – 730 Environments (“Currículum FIELA – 730 ambientes”), Nielsen, 1999.

 FASE I: LA TÉCNICA DE OFRECER

Los niños en este nivel

Los niños en este nivel de desarrollo pueden parecer reacios a hacer demasiado. A menudo son pasivos o incurren en comportamientos de autoestimulación. Su mundo existe en su mayor parte dentro de los límites de sus propios cuerpos. Rara vez buscan a los demás para interacciones sociales y pueden tener experiencias limitadas de interacción con objetos y su ambiente. Esto generalmente ocurre debido a discapacidades motoras o condiciones de salud que dificultan el movimiento y/o impedimentos sensoriales que evitan que el niño sea seducido por las cosas que ve y por los sonidos que oye, los que generalmente motivan a un niño en desarrollo.

El rol del adulto

En esta etapa, Lilli recomienda usar con el niño la técnica de ofrecer. En principio, es necesario que el adulto prepare un ambiente, por ejemplo un tablero de resonancia con varios objetos motivadores, de manera que el niño o niña pueda tener un contacto accidental con estos objetos si realiza algún movimiento. Además, el adulto estará con el niño, sentado a su lado o apoyándolo en posición sentada detrás de él, si el niño confía en el adulto lo suficiente como para tener un contacto cercano. Si no es así, el adulto debe respetar la necesidad de distancia del niño y moverse sólo lo más cerca que pueda, de modo que el niño parezca sentirse cómodo. Uno de sus objetivos en este nivel es simplemente que el niño permanezca en la misma habitación con el adulto.

La primera tarea del adulto es simplemente ofrecer al niño juguetes y objetos dejándolos debajo de su mano. El niño puede tocar o tomar los objetos cuándo y cómo lo desee. El adulto no conversa con el niño o niña mientras explora el objeto a su manera. Si al niño se le cae o arroja el objeto, el adulto simplemente le ofrece otro objeto. Mientras ofrece los objetos, el adulto debe, además, observar  y tomar nota de los objetos con los que el niño parece disfrutar y los que aparentemente le desagradan. ¿Cuáles son las características del objeto que parece ser de interés para el niño?, ¿cuáles son las acciones que el niño realiza con el objeto?, ¿cómo el niño explora el objeto y por medio de qué acciones físicas? (golpearlo, llevarlo a su boca, lanzarlo, hacerlo rodar, etc.), ¿qué provoca angustia en el niño y cómo demuestra esta angustia?, ¿muestra el niño interés en tener  contacto con el adulto?, ¿cómo lo hace?.

Propósito de la técnica de ofrecer

Puntos que enfatiza Lilli en este nivel

 FASE II: LA TÉCNICA DE IMITAR

Los niños en este nivel

Los niños en este nivel generalmente están un poco más interesados en las cosas externas a sus cuerpos, aunque aún pueden mostrarse reticentes, especialmente con personas poco familiares o con personas en las que no confían. Sus intereses también pueden tener un alcance muy limitado. Puede ser que continúen mostrando muchos comportamientos de autoestimulación, pero son más conscientes de los demás y pueden ser seducidos a interactuar con las personas en quienes confían. Generalmente, no inician muchas interacciones o muestran formas limitadas de tener contacto con los demás. Pueden jugar más con los objetos, pero sus juegos con los demás se dan más en el nivel de juego paralelo que de juego interactivo. Además, puede ser que realicen sólo algunas acciones con los objetos y que solamente tengan una participación limitada en las actividades. En este punto, el niño puede parecer inseguro de sí mismo en muchas de sus acciones.

 El rol del adulto

En este nivel, el adulto sigue preparando el ambiente con objetos y actividades que son altamente motivadoras para el niño. Por ejemplo, si al niño le agrada un objeto que vibra, el adulto tratará de encontrar varios objetos distintos, que vibren de manera diferente. Si al niño le agrada particularmente cierto color o textura, el adulto busca objetos que parezcan ampliar la experiencia del niño con otros objetos que compartan esa cualidad. A un niño que conocemos le agrada golpear y jugar con moldes de aluminio desechables para pastel. Las cualidades de estos objetos que parecían interesarle más a este niño eran el sonido que producían y que podían doblarse para cambiar su forma. También podría haberle interesado que eran livianos, brillantes y fríos al tacto. Otros objetos que podían ofrecérsele eran: recipientes metálicos de diferentes tipos y tamaños, como moldes de pasteles individuales, un asador para pavo, una cajita de galletas, una lata de café metálica; láminas de aluminio brillantes;  revolvedores de alambre; resortes de metal; cucharas metálicas; rodamientos de bolas de metal o bolas de relajación china y otros materiales brillantes y/o flexibles.

En esta fase, el adulto comienza imitando las acciones del niño con los objetos. Por esta razón, es buena idea tener varias cantidades de un mismo objeto. Si el niño golpea el objeto, el adulto hace lo mismo; simplemente jugando al lado del niño en el mismo nivel. Después de un tiempo, el adulto puede introducir una nueva acción con el objeto y ver si el niño lo imita. Si el niño también lo hace, ¡fantástico!; si no, el adulto debe volver a imitar nuevamente la acción del niño. Estamos hablando de un juego con turnos. “Tú me muestras algo y yo pongo atención y copio tu acción. Ahora, yo te muestro algo. Quizás tú pondrás atención y copiarás mi acción. Ahora es tu turno nuevamente”.

Propósito de imitar

Puntos que enfatiza Lilli en este nivel

FASE III: LA TÉCNICA DE INTERACTUAR

Los niños en este nivel

Los niños en este nivel están comenzando a interesarse en juegos más interactivos (Lilli los denomina juegos “de ti para mí y de mí para ti”). Por ejemplo, puede tener un recipiente con canicas que ambos sostengan y que se turnen para hacerlas rodar hacia adelante y hacia atrás entre ustedes. Usted quiere ver que el niño intenta tener su turno. Puede que no necesariamente el niño inicie estos juegos al comienzo de este nivel, pero puede involucrarse más fácilmente con los demás. A veces, puede desear tener tiempo para explorar un objeto por sí mismo, pero después de un rato volverá a compartir su interés con el adulto. Éste es el niño que está interesado en su ambiente y en las acciones de los demás, por lo tanto, está listo para comenzar a aprender que puede ayudar a los demás. Éste es un niño que también puede necesitar apoyo para la transición de una actividad interactiva que disfruta a una actividad nueva sin el adulto. Algunos niños en este nivel pueden quejarse cuando finaliza una interacción. Es como si el niño dijera: “quiero que te quedes”, y muestra señales de una identidad propia emergente. El niño comienza a tratar cada vez más de hacer contacto con otras personas, a medida que avanza en este nivel.

El rol del adulto

El adulto prepara situaciones y ambientes que fomentarán los juegos interactivos. Es importante que el adulto tenga paciencia y espere que el niño asuma su turno sin tratar de persuadirlo a actuar. Debe estar simplemente tranquilo y en silencio. Si el niño está intentando completar una habilidad motora que aún no domina, pero que concuerda con su desarrollo motor, el adulto puede decir: “Puedes ayudarme”. Si el niño usa sus manos, es necesario que el adulto entregue al niño todas las oportunidades de familiarizarse con la actividad y participar en ella, y completarla en el momento en que desee hacerlo. Si el niño no usa sus manos, el adulto puede modelar la actividad lo más cerca posible de las manos del niño que él lo permita. Esto permite que el niño tenga control de sus manos y pueda retirarlas cuando necesite un descanso. Lilli también nos advierte que debemos detener el juego mientras aún el niño lo está disfrutando. Si se extiende demasiado y el niño ya no lo disfruta, puede no estar dispuesto a seguir interactuando con nosotros. Otro punto que menciona Lilli se refiere al hecho de que el adulto entregue al niño “presentes”. Debe decir “puse leche en tu taza”, en lugar de “hay leche en tu taza”. La sola idea de “tuya versus mía” ayuda a promover la identidad propia del niño. Use una frase como: “tus juguetes están en tu repisa y mis juguetes en mi repisa”. El adulto también prepara al niño cuando se acerca el momento de finalizar la interacción, para que el niño no perciba que el adulto lo está rechazando.

Propósito

Puntos que enfatiza Lilli en este nivel

FASE IV: LA TÉCNICA DE COMPARTIR EL TRABAJO

Los niños en este nivel

El propósito de usar las técnicas de las fases I, II y III es concentrarse en el desarrollo emocional del niño. Esto se logra estableciendo un intercambio y balance entre períodos de interacción y una actividad propia adecuada, entre la dependencia y la independencia. En la siguiente fase, el niño está listo para aprender que realizar la acción e interactuar con los demás no significa que él debe hacer todo o que debe hacerlo en forma perfecta. El niño muestra confianza al realizar algunas acciones o actividades. Comienza a entender algo el concepto de tiempo y la secuencia de eventos. Puede parecer amenazado cuando se modifican levemente las actividades familiares.

 El rol del adulto

El adulto prepara ambientes y actividades que le dan al niño tareas que realizar, sobre la base de lo que ha realizado con éxito. Al principio las tareas pueden ser terminadas en algunos segundos o en unos minutos, sin considerar qué tan perfectamente el niño puede completarlas. Es necesario que el adulto permita que el niño sepa qué parte de la tarea realizará él y qué parte será completada por el adulto. Si el niño es reacio a realizar la tarea después de solicitarlo varias veces, el adulto puede sugerir que la realicen juntos. El adulto debe asegurarse de dar al niño bastante tiempo para completar la tarea, pero si aún así no puede realizarla, considere que la tarea puede ser demasiado compleja. En las tareas complejas, el adulto puede necesitar el uso de diversas técnicas (ofrecer, imitar, etc.) para sus diferentes partes. Haga saber al niño cuánto durará la tarea y qué harán a continuación. En ese momento, puede comenzar a enseñarle conceptos de tiempo como ayer, hoy, mañana, ahora y después. Es importante tener un esquema establecido.

Propósito

Puntos que enfatiza Lilli en este nivel

FASE V: LA TÉCNICA DE LA CONSECUENCIA

Los niños en este nivel

Antes de usar las técnicas para este nivel, es necesario que el niño tenga una edad emocional de dos años. Es en esta etapa en que el niño está listo para aprender que sus acciones propias tienen consecuencias. El niño debe mostrar cierta confianza en lo que puede hacer y sentirse seguro al interactuar con otros en forma general. Puede que aún tenga ciertas dificultades iniciales para manejar los cambios, pero comienza a mostrar más habilidades de adaptación en este nivel.

El rol del adulto

Es necesario que el adulto modele la forma en que funcionan las consecuencias para el niño a través de una discusión sobre las acciones del adulto. Con esto me refiero a decir por ejemplo: “Debo dejar de jugar y preparar la cena, de lo contrario no tendrás nada para comer”, o “Debo pedirte que esperes; necesito buscar una camisa limpia para ti”. Luego, después de un momento, el adulto comienza a preparar situaciones en las que el niño puede experimentar las consecuencias de sus acciones. Por ejemplo: “Si quieres que yo te sirva más leche, debes poner tu vaso sobre la mesa”. El adulto puede aceptar una respuesta no perfecta de parte del niño y puede ser necesario que ofrezca un incentivo, a través de estímulos o modelos. Por ejemplo: “Mira, puedes poner tu vaso aquí”. El niño comienza a entender cómo hacer elecciones.

Propósito

Puntos que enfatiza Lilli en este nivel

CONCLUSIÓN

Are you Blind? es un libro que entrega mucha orientación, al trabajar con un niño que está en una edad del desarrollo emocional inferior a los tres años, para los niños en general. Usando las cinco fases del tratamiento educativo que la Dra. Nielsen destaca en su libro, podemos ayudar al niño a crecer emocionalmente. Cuando éste alcance la edad emocional de tres años, se pueden aplicar los nuevos enfoques para la enseñanza. Podemos comenzar a considerar la incorporación de otros métodos tradicionales de enseñanza en nuestros planes con estos niños que van más allá de simplemente aprender realizando acciones.


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Last Revision: September 1, 2010