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Verano 1999 Tabula de Contenido
English version of this article (Versión Inglesa)

Preparando a su hija para su ciclo menstrual

Por: Robbie Blaha, Maestra entrenadora

y Kate Moss, Especialista en Apoyo a Familias, TSBVI, Servicios Sordociegos de Texas

Este artículo fue publicado por primera vez en la edición de P. S. NEWS!! edición de abril 1992

Cuando el adolescente comienza a sentir los cambios físicos y emocionales de la pubertad, muchos padres no están preparados para ayudar a su hijo a superar estos cambios. Es un reto ayudar al hijo a atender sus propias necesidades físicas y al mismo tiempo enfrentarse a los comportamientos que pueden presentase. Los padres de niños sordociegos no se libran de esta importante etapa en la vida de su hijo, y ellos también sienten que no están preparados. La Srita. Robbie Blaha, Maestra Entrenadora del Departamento de Servicios Sordociegos de Texas en la Escuela para Ciegos e Incapacitados de la Vista ofrece varias sugerencias para ayudar a las jovencitas sordociegas a manejar más independientemente su ciclo menstrual.

Es importante tomar nota que algunas sugerencias pueden parecer innecesarias cuando se trata de una hija que depende completamente de otros para su aseo personal y su entendimiento de los factores sociales tales como la modestia y los comportamientos aceptados. Al ir leyendo la información, considere el nivel de habilidades de su hija. Al enseñar a su hija usted puede hacer modificaciones. Si usted no está segura cómo hacer las modificaciones, póngase en contacto con el padre de una niña más grande, con la maestra de aula o con Robbie.

1. Antes de que llegue la primera menstruación, informe a su hija.

Al informar a su hija antes de que comience a menstruar, los papás y el personal tendrán la oportunidad de preparar a la jovencita de una manera positiva. Ayúdela a que se ponga una toallita sanitaria por lapsos de tiempo específicos todos los días. Esto permitirá que se familiarice con la toalla sanitaria y aprenda a sentirse cómoda sin tener al mismo tiempo la incomodidad de su menstruación. Las primeras menstruaciones pueden causar incomodidad física y emocional. Al principio, la sensación extraña de la toalla puede hacer que trate de quitársela. Si esto sucede, sería menos problemático para todos si la toalla no está sucia con la menstruación.

Tome tiempo para dejar que su hija use diferentes toallas y seleccione la toalla con la que ella se sienta más a gusto. Comience con la talla más chica, como las toallas de forro de calzón, y gradualmente aumente el espesor de las toallas. Es mejor cambiar las toallitas con más frecuencia y usar una toallita delgadita que es más cómoda a tener que batallar con la jovencita. De tiempo para que su hija practique las habilidades que necesita para cambiarse la toalla ( Eje. quitarle el papel protector a la toalla, tirar la toalla en el basurero después que ha sido usada, etc. ) Si usted comienza a practicar estas habilidades cuando su hija comienza a menstruar, ella no tendrá suficiente tiempo en esos pocos días para aprender a hacer la rutina independientemente.

Antes de que los padres comiencen la instrucción, el personal que enseña el manejo de la menstruación debe visitar a los padres de la jovencita. Los padres saben mucho de la niña. Ellos también se preocupan mucho por el progreso de su hija y necesitan entender cómo deben enseñarla. La menstruación es un tema muy íntimo, los padres necesitan saber que su hija recibirá la ayuda y la comprensión que necesita para superar esta etapa que puede ser muy difícil para una joven.

2. Sea firme cuando enseña el manejo de la menstruación.

Es importante ser positivo, organizado y estar tranquilo. Maneje el asunto de la menstruación como si estuviera enseñando lavarse los dientes o lavarse las manos. Sea cuidadoso de no enseñar comportamientos negativos en esta actividad de higiene personal. Si usted siente que el enseñar a su hija es una pérdida de tiempo, o ver las toallitas sanitarias la ofende, su hija puede percibir un mensaje negativo. Piense esto: una cuidadora que velozmente cambia la toalla sanitaria, la jovencita trata de tocar la toallita, la cuidadora le retira la mano abruptamente varias veces; este comportamiento abrupto pone nerviosa a la jovencita, lo que como resultado conduce a una situación negativa en lo que se refiere a la toallita. Varias ocasiones de esta naturaleza durante el día pueden hacer que se establezca un patrón de comportamiento que pudiera ser muy difícil de cambiar. Algunas veces esto puede conducir a que la jovencita se jale la toallita, ensucie cosas, y a otros comportamientos inadecuados. Para la jovencita que ya ha demostrado comportamientos contrarios existe el riesgo de aprender comportamientos más nocivos.

Aún que los individuos en nuestra cultura pueden ignorar a alguien que se tira en el piso en un centro comercial, probablemente serán menos comprensivos, se ofenderán más o se asustarán más si una jovencita se quita su toalla sanitaria en un lugar público. Cuando la niña se acostumbra a un comportamiento inadecuado, es muy difícil cambiarlo después, por eso es mejor evitar desde un principio a que este ocurra. Aún que no se desarrollen comportamientos inadecuados, el tratar abruptamente a la jovencita cuando se cambia la toalla puede hacerla sentir que ha hecho algo malo. Esto no es justo y ciertamente no es beneficial para que la jovencita desarrolle un buen concepto de sí misma y de su cuerpo.

3. Ayude a reducir la confusión de su hija

Algunos individuos confunden la menstruación con un "accidente" y se mortifican. Pueden continuar insistiendo que necesitan ir al baño. Si su hija siente que necesita ir al baño más seguido, déjela. Usted puede usar esta oportunidad para practicar el cambio de la toalla. Con su manera segura y tranquila permita que su hija sienta que lo que está haciendo está bien. Aláguela por su esfuerzo y siéntase orgullosa de su independencia.

Otra área que produce confusión es tirar la toalla. Su hija puede querer tirarla en el toilet, igual que tira el papel sanitario. Tenga paciencia y guíe su manita, si es necesario mano-sobre-mano, ayúdela a que tire la toalla en el basurero cerca del toilet. Si puede compre un basurero chico con tapa para usarlo solo para tirar la toalla. Las escuelas pueden comprar un basurero especial de pared que se venden especialmente para los baños públicos y con esto hacer el medio ambiente del baño escolar tan parecido a los baños públicos tanto como sea posible.

Los padres deben recordar que estas actividades deben llevarse a cabo únicamente en el baño. Si su hija se cambia la toalla en otras habitaciones de la casa, puede ser que piense que está bien quitarse la toallita en otros lugares en los que esto no es aceptado. Ayúdela a entender que el quitarse la toalla sanitaria es una actividad normal sólo en la privacidad del baño.

4. Maneje los problemas de menstruación de una manera proactiva

Antes que su hija tenga su primera menstruación, haga una cita con el doctor de su familia o con la enfermera para hablar sobre el síndrome estrés de premenstruación. También considere que se le haga un examen ginecológico, y comience a planear la manera en que puede ayudar a su hija para que sepa lo que esperar del examen. No asuma que este examen es innecesario. Las mujeres sordociegas corren los mismos riesgos de salud que los que corren las jovencitas que no están incapacitadas. También es importante llevar notas para detectar irregularidades que puedan necesitar atención médica. También, después de tomar antibióticos, lleve a su hija para que un examen de cistitis, que puede causar incomodidad especialmente durante la menstruación.

Su doctor puede sugerir que le dé aspirina, Tylenol o un producto parecido a su hija durante los primeros días de su menstruación. Esto puede ayudarla a que no sienta malestares, y puede evitar problemas si su nivel de comunicación no le permite comunicar que le están dando dolores. También podría cambiar su rutina cotidiana, especialmente en la escuela. Por ejemplo: si a ella normalmente le gusta brincar en un trampolín, pero se quiere bajar durante el primer día de su menstruación, ofrézcale otras actividades para que ella pueda escoger una que no sea tan agotadora físicamente.

5. No espere que el día transcurra normalmente

Si su hija o una de sus estudiantes está menstruando, tome como un hecho que no va a poder hacer tanto como de costumbre y que necesitará hacerle cambios al horario. Es casi imposible mantener la misma cantidad de actividades en un día típico y todavía encontrar tiempo para enseñar las habilidades necesarias para el manejo de la menstruación. Si usted como cuidadora se siente demasiado apurada, es probable que trate de hacer todo el trabajo usted misma. Cuando esto sucede se pierde la oportunidad de enseñarle a la niña a ser independiente.

Es útil incorporar esta actividad de higiene personal en el horario del día. Por ejemplo, ponga la toalla en una bolsita de cosméticos, ponga la bolsita en la habitación de su hija o en su lonchera, y hágala responsable por llevarla al baño. Si ella usa un calendario semanal o un calendario multisemanal, programa tiempo en el calendario. Ayúdela a anticipar su menstruación llevándola a la tienda a comprar su caja de toallitas. Cuando estudien el calendario, platique con ella de sus días de menstruar. Si ella no usa este tipo de calendario, use una bolsita con una toallita como un tema de conversación cuando estén llevando a cabo su higiene personal. Aligere su trabajo, tenga siempre toallitas extras, guantes de hule, y un cambio de ropa a la mano. Puede ayudarla a empacar estos artículos en su mochila para las salidas o los viajes de ida y regreso de la escuela. Entre mejor preparada ella esté para su menstruación, el asunto será más fácil para usted y para ella.

6. Cuando se presentan problemas trate de verlos desde la perspectiva de su hija

Si ella se rehusa a participar en la actividad, examine si este es un comportamiento común que ella exhibe en otras situaciones. No ponga más énfasis en esta actividad que el que pondría en otras actividades típicas de higiene personal. Si usted hace eso, podría estarse colocando en la línea de batalla.

Puede ser que llegue a comprender la causa de su rechazo a participar si toma nota de las otras actividades en las que a ella no le gusta participar. ¿Existen parecidos entre esas actividades y la rutina de manejo de menstruación? Por ejemplo: ¿No le gusta tocar la cinta adhesiva o otras superficies adhesivas? ¿Prefiere otras texturas cerca de su piel? ¿No le gusta tocar cosas que están húmedas?

Estudie el diseño de la actividad. ¿Se están siguiendo los mismos pasos de la rutina cada vez que se cambia la toalla? Pregunte a los otros cuidadores que la ayudan con esta actividad. Si ellos también están teniendo los mismos problemas que usted, podría ser útil para todos encontrar soluciones. Si ellos no están teniendo problemas, usted podría copiar sus rutinas.

7. Informe al personal y a los otros cuidadores lo que usted sabe de su hijo y las maneras en que usted hace las cosas en la casa.

Probablemente lo más importante que puede hacer para ayudar a su hija a independizarse es comunicarse con los otros individuos que durante el día la ayudan con esta actividad. Si un tipo especial de toalla la hace sentirse más cómoda, asegúrese de informarle a la maestra para que use el mismo tipo de toalla en la escuela. Si el doctor recomienda cierto medicamento para los malestares de la menstruación, hable con la enfermera o el personal de la escuela para que se entere de los reglamentos escolares para administrar medicamentos. No asuma que el mandar una nota garantizará que el medicamento será dado en la escuela. Si usted sabe que la menstruación está a punto de comenzar, envíe una nota a la maestra para que ella sepa los comportamientos que pueden presentarse como resultado de este próximo evento. Trabajen juntas para desarrollar estrategias para ayudar a su hija durante este período. Lo más importante, asegúrese que el personal de la escuela se comprometa a ayudar a que esta experiencia sea una oportunidad valiosa para su hija. No sienta timidez para pedir ayuda. En su profesión ellos han pasado por esto muchas veces, pero para usted puede ser la primera vez.

Si desea más información sobre este asunto o le gustaría hablar directamente con Robbie sobre cualquier mortificación que tenga sobre este asunto, favor de llamarla o escribirle al (512) 206-9232, Texas School for the Blind and Visually Impaired, Outreach Department, 1100 West 45 St. Austin, TX. 78756; o envíe un Email a: blaha_r@tsbvi.edu

Otra fuente de información sobre este tema es el libro de Fredericks, H. D. Bud, et.al., The Teaching Research Curriculum for Handicapped Adolescents and Adults - Personal Hygiene, 1980.


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Last Revision: September 1, 2010